Restaurante Primos

Supervisión de obra 2007

Marquesina, muros, relieves, forma y mobiliario denotan un estilo europeo adecuadamente representado en un contexto nacional, así mismo la cancelería permite a los usuarios distribuirse, sentirse fuera y dentro del espacio, sin abandonar la comunión que hay con este.

Restaurante Primos

Los elementos lumínicos resaltan suspendidos en el plafón, las luminarias se manifiestan como esferas conscientes y en armonía con el espacio, plácidas desde las alturas.

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La madera tallada sobre la cancelaría refleja la tendencia de antaño de emplear madera como soporte, evidente en esta estructura. El adecuado manejo de molduras evita cargar el decorado del espacio, manifestando esta tendencia de forma simplificada.

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La iluminación exterior emana de luminarias arbotantes de apariencia clásica, de metálicos matices que resaltan lucidez y proporcionan al espectador una sensación que aborda otra época, así mismo la marquesina correctamente erigida crea un contraste entre ortogonal  y convexo, resaltando entre los edificios circundantes.

Restaurante Primos


El área de comensales exterior refleja armonía entre naturaleza y urbanidad, entre ríos de concreto y su espontáneo cambio de sonidos e imágenes, formas en vaivén; al virar al interior se encontrará un ambiente cobijante. La naturaleza se erige como un elemento de intercepción visual, una cortina ágil que solo permite curiosidad a quien desea adentrarse.

Restaurante Primos


El mobiliario se distribuye adecuadamente permitiendo un transito ágil, conviviendo entre quietud y cinética.

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El piso participa como un elemento mutable de la percepción óptica, gracias a los elementos monocromáticos utilizados y al orden en que se dibujan, propiciando la sensación de amplitud del espacio, longitudinal y transversalmente.